lunes, 18 de julio de 2016

MEDIA MARATON ESCORIAL 2016

Otro año más... y van 4 en este pueblo vecino.

Cita con el Monte Abantos. Con sus cuestas. Con sus curvas.  Con el calor. Con esas vistas del Monasterio desde el km 5, que nunca disfrutas por que no puedes ni levantar la cabeza del esfuerzo que realizas en ese tramo.

Esta carrera que es diferente a las demás. En la que en el km 6 te preguntas que haces corriendo aquí y que esto no tiene sentido, que no es disfrutar. Y en el km 16 vas pensando que vas de lujo y que si aprietas puedes hacer buena marca, y que el año que viene vuelves.

La marca de este año  1h 50´07´´  (tiempo neto). Y la satisfacción de haber completado mi Media Maratón número 25.



miércoles, 4 de mayo de 2016

EL TÍPICO MARATÓN DE MADRID


Cuando ocho años atrás me planteaba hacer el Maratón de Madrid y hablaba con unos y con otros (o leía todo lo que pasaba delante de mis ojos sobre este tema), lo que resumía la posible aventura a vivir eran tres cosas:

-          Que la primera mitad es muy rápida e invita a correr, y hay que tener la cabeza muy fría para ser conservador y no pagarlo después.

-          Que el día del Maratón de Madrid será el primer día de calor del año en la capital, y después de prepararte unas cuantas semanas con una climatología “fresquita” tu cuerpo no estará habituado a ese calor y lo pasarás mal.

-          Que una vez llegado a la calle Segovia el perfil de los últimos cinco kilómetros te hará pasarlo mal.

Y, efectivamente, este año todo esto se ha cumplido. Ha sido ni más ni menos que el resumen de los tres puntos anteriores.

La mañana empezaba sin novedad. En esta quinta cita con el Madrid Maratón, aparcaba el coche cerca de la Pza. Colón (como es costumbre) a eso de las 8:15h. La única novedad, la compañía. Bajo con Katia desde Villalba y he quedado con Héctor en Madrid a las 8:30h.

Sin duda, compañía de lujo.

Katia debuta en la distancia de Maratón. Probablemente más rápida que yo en distancias hasta Media Maratón pero buscando nuestra compañía ante lo desconocido de los 42kms. Todas las papeletas para lograr este reto que se ha propuesto con esa capacidad de sacrificio y esas ganas que desprende. Envidio de ella esa incertidumbre ante lo desconocido (y ella de mi esta experiencia de haber corrido 4 veces ya este Maratón y el conocimiento de uno mismo y de la distancia que me da la experiencia de haber cubierto la decena de maratones). Hablar con ella me transporta ocho años atrás. Que sensaciones más guapas. Que buenos recuerdos de los días previos a aquel Mapoma 2008.

Héctor viene fuerte pero con molestias en la rodilla que le han tenido los últimos días a medio gas. Su cuarta Maratón y primera en Madrid. Hicimos hasta el km30 juntos en Zaragoza. Allí me dió un subidón moral y tiré como un loco. Aquí tengo claro que no pasará lo mismo. Sólo de pensar en los últimos 7 kms y su perfil me tiemblan las piernas. Le he intentado transmitir como es el recorrido. Ahora sólo queda ver como sale la mañana.

Y la mañana empieza encontrándonos en Recoletos y apurándonos para llegar a la salida. Ya voy en manga corta y no siento ni pizca de fresco. La mañana promete calorcete. Las últimas dos semanas corriendo entorno a los 5 grados y lloviendo la mayoría de días (que me he comido dos chupas de agua de las que quedarán en el recuerdo) y a las 8h de la mañana del Día D resulta que estamos ya por encima de 10 grados.

 
Nervios previos y la carrera que empieza sin novedad. Comento a mis acompañantes que quiero pasar la Media en 1h52´(como hace 7 meses en Zaragoza) y luego ver si consigo no pasar de 1h57 en la segunda mitad para poder acabar por debajo de 3h50´. Sólo he conseguido bajar de 3h50´en Madrid en mi primera cita (3h45´), en las otras tres 3h51, 3h52 y 3h55.

Vamos subiendo por el Paseo de la Castellana acompañados por todos los que harán los 42kms y por los de la Media Maratón. Mucha gente corriendo y mucha gente animando. Me llama la atención la gran cantidad de corredores extranjeros. Este Rock&Roll Madrid Maratón está alcanzando un nivel publicitario que no tenía cuando era (simplemente) Mapoma. Sería normal pensar que “cualquier tiempo pasado fue mejor” para el Maratón de Madrid y que se ha vendido al mejor postor. Pero, bajo mi humilde opinión, NO. Evidentemente, se está primando el negocio y se está perdiendo ese “gustillo a casero” que tenía hace 8 años cuando corrí por primera vez, pero creo que se ha mejorado el perfil, se está consiguiendo dar un talante internacional (que, por ejemplo, ya tenía el de Barcelona y aquí se echaba en falta) y no se está dejando de lado lo realmente importante, al corredor. Me siento tan cuidado (antes de la carrera, corriendo, y en la llegada) como lo fui la primera vez. Y tan sólo echaría en cara a la organización la masificación de los primeros 10kms (por hacer conjunta la Media Maratón y el Maratón hasta el km15). Creo que la solución es sencilla. A las 8:30h hay una prueba de 10kms, y a las 9h la salida de las otras dos pruebas. Si la prueba Reina es el Maratón, deja la salida a las 9h, pon la de la Media a las 9:30h, modifica el recorrido para que no cojan los primeros de la Media a los últimos del Maratón, y evitaríamos algo de follón durante la primera hora de carrera.

En la carrera en si, las primeras sensaciones no son del todo buenas. Llego al km5 en la Pza. Castilla completamente empapado. Como si estuviera recién salido de la ducha. Tanto Katia como Héctor me lo comentan. Creo que las hamburguesas de la noche anterior están saliendo por mis poros. Este primer tramo de carrera es cuesta arriba y lo normal es que sea lento. Vamos según lo previsto. Poco más de 28 minutos.

Primer trago de agua en el avituallamiento y comienza el perfil a favor. Llegada a las Cuatro Torres, vuelta a Pza. Castilla y todo Bravo Murillo de bajada hasta Cuatro Caminos. Tramo del 5 al 10 en poco más de 26 minutos (a 5:13 min/km) y ya hemos cubierto el primer diez mil en 54:09. De aquí al km25 que entramos en la Casa de Campo hay que ganar algo de tiempo pero sin gastar muchas energías. Otro trago de agua en el avituallamiento del km10 y a seguir. Continúo en compañía de mis dos escoltas. Katia va eufórica disfrutando de todo y Héctor sin novedad de la rodilla y aparentemente muy entero.

Bajamos Raimundo Fernández Villaverde y cruzamos por encima de la Castellana. Corta subida para llegar a la Pza. de los Delfines y a bajar otra vez. Joaquín Costa, López de Hoyos, María de Molina. Todo cuesta abajo. Y llegamos a Serrano. A la altura de Juan Bravo (cerca del km15) las carreras se separan. Giramos a la derecha y volvemos a pasar por encima de la Castellana. Ahora ya estamos sólo los del Maratón. Como es habitual, los de la Media se despiden dando ánimos y aplausos. Se agradece. Bonito momento siempre este punto.

Hemos pasado por la calle Almagro y al girar por Santa Engracia nos encontramos con el avituallamiento del km15. Momento para el primer gel acompañado por la botellita de agua. El paso por este km15 en 1h20´24´´ clavando lo previsto. El último tramo a 5:15 min/km (del 10 al 15 en 26:15).

Ahora nos vamos para todo el Centro. Katia va comunicándose con una amiga que anda por el recorrido.  Nos espera en la llegada a Gran Vía. Voy haciendo de guía turística a mi acompañante y lo estamos disfrutando a lo grande (ahora que todavía estamos enteros y que el perfil es a favor). Bajamos por San Bernardo y llegamos a Gran Vía. Subidón para Katia que ve a su colega y subidita para el resto hasta Callao. Nos metemos en la calle Preciados y pasamos por la Puerta del Sol repleta de espectadores que nos hacen sentir estrellas de esto del correr. Una pasada ese momento. Toda la calle Mayor y nos aproximamos al Palacio Real. Ahí estará nuestra afición. Ana dejó a Héctor en la salida y nos ha seguido (con poco éxito) en el comienzo de carrera (mucha gente corriendo y se le hace muy difícil vernos). Ahora se unirá a Moni y las niñas para animarnos en el km 20 (Palacio Real), en el km26 (entrada Casa de Campo) y km30,5 (salida Casa de Campo).

Pasamos por el Palacio Real y allí están… fotos, gritos, aplausos. Nos hacen volar unos segundos.

Hemos pasado el km20 según lo esperado 1h46´52´´. Pero el avituallamiento está algo más adelante. En la Media Maratón.

Y llegamos clavando las previsiones: 1h52´31´´.

Trago de agua y dejo el gel para el km25. Los sudores de los 5 primeros kilómetros ya se calmaron y ahora la carrera transcurre con “todo bajo control”.

La primera parte del objetivo está cumplido. Hemos llegado bien a la Media (aunque a ratos me daba la sensación de que íbamos demasiado rápido y se lo iba anunciando a mis acompañantes).
 
 
Desde aquí al 25 tenemos la bajada del Parque del Oeste y la larga travesía de la Avda. de Valladolid (que larga se me hace siempre esta calle). Llegamos a Príncipe Pío y antes de entrar a la Casa de Campo, nuestra afición y el Avituallamiento (km26). He avisado a mis colegas de carrera que para mis objetivos de hoy mi ritmo así va bien y que bajaré algo en el periplo por la Casa de Campo. Tengo miedo al final de carrera. Tengo que ser conservador. Llevamos 26kms y les invito a que tiren para delante si se ven con fuerzas.

Héctor se lo toma al pie de la letra y tira. Yo me centro en ir sacando el gel y en beberme la botellita de agua entera. Katia decide quedarse en mi compañía.

Los ánimos de Ana, Moni y las niñas nos dan fuerzas para estos más de 4kms por la Casa de Campo. Empieza lo duro.

El calor ya se siente. Son casi las 11:30h y debemos estar por encima de 15º.

Noto que, aún habiendo aflojado algo el ritmo, vamos pasando corredores. Buena señal. No vamos muy mal a este ritmo.

Avituallamiento y salida de la Casa de Campo en el km30… 2h40´ y seguimos medianamente enteros. El tramo del 25 al 30 ha salido a una media de 5:27 min/km. Muy aceptable. Bajando entorno a 10 segundos por kilómetro el ritmo e intentando guardar fuerzas todavía.

En la bajada de la Avda. de Portugal volvemos a encontrarnos con nuestras animadoras. Se les ha unido Carmen. Más fotos, más gritos y mucha gente en este punto animando.

Aviso a Katia que vamos a disfrutar de los últimos kilómetros llanos. Bordeamos el Río Manzanares hasta el Puente de San Isidro (se viene a mi memoria el tremendo chaparrón que me calló el año pasado en este Pº de la Ermita). Cruzamos el Manzanares con el Calderón de testigo y giramos a la izquierda para coger la botellita de agua en el avituallamiento del km32,5 y trazar paralelos al río hasta el “punto de inflexión” del Maratón de Madrid. Me he ido tomando el tercer y último gel. Y nos presentamos ante la terrible cuesta de la calle Segovia con más de 33kms en las piernas y preparado para comenzar con lo duro de este Maratón.

Mirando al suelo voy descontando paso a paso estos 300 metros duros, quizá los más duros del Maratón. A Katia se le hacen muy largos, y me pregunta asustada “si es así hasta el final”. La intento animar y le digo que ahora tendremos un pequeño llano para recuperar.

 Ganado el punto más alto de la cuesta, giramos a la derecha y vamos llaneando (aunque en realidad es una subida muy, muy tendida que apenas se aprecia) hasta el km35. Paseo Imperial, mucho calor, avituallamiento del km35. El año pasado no me vino muy bien el gel aquí, así que este año ya tenía planificado acabar con el del km32,5. Eso sí, buen trago de agua y remato la botella mojándome los brazos y la cabeza.

Hemos conseguido mantener el ritmo de la Casa de Campo y empiezo a hacer cálculos. Hemos llegado en 3h07 hasta aquí. Quedan 7 kms. Bajar de 3h50 está a tiro si no hay una petada como la del año pasado. El tramo del 35 al 40 es muy duro y el año pasado me fui a 6 min/km aquí, perdiendo unos 3 minutos y yéndome al final a 3h52.

Katia sí que ha decidido meter gel en este punto. Empiezo a notarla peor cara. Tiene pinta que se le va a hacer largo el final de carrera. De Héctor no hay noticias. Buena señal. Se mantiene por delante y ya lleva casi 10 kms de aventura en solitario.

El tramo Pirámides-Embajadores-Atocha es de continua subida. Con los cerca de 20º de temperatura y más de 3 horas corriendo, es el que te da tu medida real del Maratón. Evidentemente, ya no voy fresco. Pero es cuando hay que tirar de experiencia. Conozco lo que queda y sé que hay que tirar de pundonor, sufrir un rato e intentar coger un ritmito que te lleve poco a poco sin pensar en lo que queda por delante.

Miro al suelo y tiro de coraje. Katia va “cascada”. Me dice que si no voy muy rápido. Le digo que afloje y coja su ritmo. Yo voy algo más lento que antes así que, evidentemente, mi compañera no va nada bien y nota que no puede seguirme.

Sigo mirando al suelo y poco a poco noto que abandono a Katia casi sin querer. Llego a Atocha. Mucha gente animando. Paseo del Prado y avituallamiento del km37,5. Bebo y me refresco. Sigo mirando al suelo y sin pensar en lo que queda. Cerca de Colón volverán a estar mis “fans”.

 
Efectivamente, paso Neptuno y Cibeles y antes de llegar a Colón me grita Moni. Como yo sigo mirando al suelo y tirando de pundonor, ni las he visto a lo lejos. Menos mal que me han visto ellas. Moni, Carmen, Laura y Sofía me dan el último empujón con sus ánimos. Es el km 39 y giro a la derecha para empezar a subir por la calle Goya.

Durísimo, pero no queda nada. Vas deseando entrar al Retiro y te alejas por Velázquez.  Ese giro a la izquierda que te hace alejarte del Retiro (donde está la Meta) psicológicamente es muy duro.

En la calle Velázquez está el km40. Último avituallamiento. Bebo, y me vuelvo a refrescar los brazos, la cara, la cabeza. Ahora ya sé que cumplo mi objetivo. 3h35 en este punto. He aflojado 10 segundos por kilómetro respecto al tramo anterior, así que he solventado del 35 al 40 con un muy digo 5:38 min/km (los 3 minutos que palmé el año pasado este año no los palmo). Me siento muy contento pero mis piernas tampoco me dan como para apretar e intentar acercarme al máximo al 3h45. Decido mantener el ritmo e intentar disfrutar de lo que queda.

Ultima subida por Ortega y Gasset, y a por el Retiro. Voy trotando por Principe de Vergara recibiendo la felicitación de todos los que animan. Nos gritan que ya lo tenemos, que lo hemos conseguido. Cierto. Sólo hay que dejarse llevar.

Entrada al Parque del Retiro arropado por un montón de gente animando y, como siempre, largísimo trote por el antiguo Paseo de Coches hasta la Meta.

Mucha animación del “speaker”. Nos invita a subir los brazos y disfrutar de la llegada.

Y ahí llego yo. Cansado, muy cansado. Pero contento, muy contento. Puño izquierdo arriba (10) y mano derecha con un dedo arriba (1). He acabado mi Maratón número 11.

 
 
Tiempo 3h47´21´´.

Prueba superada.

Y contento también por mis acompañantes de carrera. Héctor consiguió mantener un ritmo unos 10 segundos más rápido que yo desde que me abandonó en el km26 y pudo disfrutar de este primer Maratón en Madrid (ya llevas 4, amigo) acabando en 3h44. Enhorabuena crack.

Y enhorabuena también a la debutante. Supo sufrir en ese tramo final y remató su primer Maratón en 3h50. Muy, pero que muy, bien. Y lo mejor de todo es que a Katia le ha gustado y que ya está pensando en el del año que viene. A ver si podemos repetirlo juntos y lo disfrutamos tanto como este.

Como siempre, gracias a los apoyos de mis chicas (Moni, Laura y Sofi) que saben que para mi es una gran motivación ir viéndolas por el recorrido y sentirlas tan involucradas en esto. Además, este año acompañadas por Carmen y por Ana. Bravo chicas.

 

viernes, 22 de abril de 2016

A POR OTRA

Recogida la bolsa del corredor y el dorsal, todo preparado para una nueva cita con el Maraton....  42,195 kms.

La novedad de este año,  la posibilidad de poder seguir a los corredores "on line" (aquí el enlace  http://live.sporthive.com/event/1449/SocialSharing  )

Y aquí el dorsal

martes, 29 de marzo de 2016

MEDIA MARATÓN CERVANTINA (Alcalá de Henares 2016)




Llanita, llanita.... una temperatura de lujo y un recorrido que invita a correr.


Así que a disfrutar un rato.


Buena paliza pero muy agradable.



Un circuito de 10 kms. 2 vueltas. Y luego se remata con 1 km final por el centro de Alcalá y Meta en la Plaza Cervamtes.



Una maravilla.





UNAS FOTOS DE LA MAÑANA....





 PASO POR EL KM 7... (por esta zona corremos en casa)
 
 
 
KM 10 (llegando al final de la primera vuelta del recorrido)
 
 




                                KM 20... FINAL DE LA SEGUNDA VUELTA (peor cara, no?)






DESPUÉS DE CRUZAR LA META ACOMPAÑADO DE LAS PRINCESAS







             RESUMEN DE TIEMPOS...

 

 

miércoles, 9 de marzo de 2016

TRAGAMILLAS 2016



Décima edición de la mejor Media Maratón de la Comunidad de Madrid... como siempre un lujazo.


Un lujo correr en casa: madrugo mucho menos,  saludo a todo el mundo (antes, durante y después), recibo el apoyo de la familia y amigos por el recorrido...

 

Este año, con el objetivo puesto dentro de 8 semanas en el Maratón de Madrid, primera tiradita de más de 20 kms. Controlando el ritmo y sin cargar mucho las piernas para poder salir a correr dos días después sin molestias de nada.



Y prueba superada. La marca no es para guardar en los archivos históricos de la carrera, pero disfruto de un trote agradable con David toda el recorrido. Acabo muy bien muscular y físicamente. 



Una maravilla.






Unas fotitos...



km 5. David y yo en primera fila y Goyo algo más atrás (estrenándose en el C.D. Castillo de Villalba).




El paso por el Coto de las Suertes de Villalba... mitad de la carrera y sigo con David.






 
 
Llegada a Meta... 1h53´03´´
 
 
 
 
 
Las Princesas, como siempre, dándome todo sus ánimos....
 
 
 
 
 
Y la foto de la Post-Carrera (otro año más, UN PLACER) 
 


lunes, 22 de febrero de 2016

A POR OTRA

Ha empezado la cuenta atrás.. Plan de 10 semanas de preparación con la mirada puesta en el  Maratón número 11 (5° en Madrid ).

Y por medio la Tragamillas (Media Maratón Collado Villalba) en un par de semanas.

A disfrutar






miércoles, 30 de septiembre de 2015

LA MAGIA DEL 10... MARATON ZARAGOZA 2015





No puedo decir que llegara completamente seguro de que todo iba a salir bien, pero había algo que me hacía estar tranquilo. No sé que era exactamente, pero no tenía yo mucha preocupación los días previos a este Maratón.

Algo me decía en mi interior que todo se iba a alinear para que la experiencia fuera espectacular.

Y en verdad que lo fue. Algo realmente "mágico"...

La magia del número 10... mi Maratón número 10.

La magia de una ciudad muy especial... Zaragoza.

Y todo salió perfecto. Creo que si me hubiera parado a pensar unos días antes como me hubiera gustado que fuera este fin de semana del 27 de Septiembre, seguro que no me lo habría imaginado tan perfecto.

Llegada el viernes por la tarde a Zaragoza y encuentro con Moni que viene de trabajar directa desde Sevilla. El Meliá perfecto, con una habitación de lujo. Encuentro con la familia "maña" (que es lo que realmente más me mueve a correr allí, por tercera vez, y dejar de lado el conocer otros maratones de Otoño como Ciudad Real, Valencia, Castellón o Málaga). Cena, charla, heladito (XL en mi caso y de chocolate).... muy agradable.

El sábado discurre con tranquilidad. La mañana la invertimos en ver a Ismael jugar al futbol, y empiezo con la hidratación (que avisan que el domingo puede hacer calor y hay que llevar la reserva llena). Dos botellas de litro y medio de agua en un par de horas. Y como consecuencia, toda la mañana meando.

Después de comer, a la Feria del Corredor a recoger el dorsal.  


 Hemos quedado allí con Héctor (y Ana) que se apunta a esta aventura maratoniana. Para él es su tercer Maratón y el primero que haremos juntos (tras el intento fallido de hace unos años en Barcelona en el que no pude tomar la salida por culpa de mis gemelos).
 

Unas fotitos, una visita a los cuatro stands (poco interesantes) que hay, y de vuelta al centro de Zaragoza.

 

Todo empieza a tomar forma y tan sólo queda ir definiendo la estrategia para los que corremos y los puntos de encuentro para los que nos van a seguir al día siguiente por las calles de Zaragoza.

Héctor y yo tenemos claro que el objetivo es acabar por debajo de las 4 horas, así que nos marcamos la idea de salir a 5:30 min/km e ir viendo.

Ahora lo único que temo es que pueda levantarse algo de viento (el temido Cierzo) por que parece que lluvia no habrá y que el clima será muy favorable.

Así que con estas condiciones parece difícil que tengamos excusa si no lo hacemos bien.

Hemos comido tarde, así que posponemos la hora de la cena algo y nos separamos de Héctor y Ana que se van a por sus hidratos a un italiano cercano (descansa amigo que mañana hay batalla).

Tras la visita al Pilar (donde ya están preparando todo para el evento del día siguiente (Salida y Meta allí) nos guía Mario por callejuelas del centro donde continúo con la hidratación para el día siguiente... eso sí, ahora acompañado. Muy rica la Ambar.







Y continuamos con nuestros hidratos de carbono... en forma de "papas arrugas con mojo". Vamos, sin ningún tipo de preocupación ante la que se avecina. Charla en una terracita, cervecitas, chupitos, risas, grupo de "guasap", paseo, heladitos (yo este de hoy me lo salto que me está dando ya remordimiento de conciencia por estar pasando de todo)... que buen rato disfrutamos. A todo esto, Ismael se está haciendo mayor y Rosa toda una mujer (nos presenta hasta a su "chico"). Y Mario y Sofía como siempre. Unas joyas.
 
Y llego al Hotel y como los teléfonos de hoy en día tienen de todo, el mío me indica que he realizado hoy casi 18.000 pasos lo que supone casi 14,5kms de actividad. Tela marinera (pienso), esto mañana lo pago (y aparece en mi cabeza la palabra "calambres").

Preparo todo para no molestar al día siguiente (que empezamos a las 8:30h.. menudo madrugón.. menos mal que estoy a 5 minutos de la salida) y me meto en la cama. Me arden las piernas. Pero la paliza del sábado me sirve para caer fundido y dormir del tirón hasta las 7h de la mañana como si nada. Un lujo antes de correr un Maratón. Tan casado que ni los nervios ni el miedo me han quitado el sueño.

Son las 7h y me despierto por las ganas de "pi-pí". Paso por el baño y aprovecho para prepararme. Todo en orden.

7:30h bajo a desayunar y a continuación me uno a Héctor y Ana en la puerta de su Hotel para acercarnos juntos hasta la línea de salida. La mañana está fresquita. Parece que finalmente el Sol no atizará mucho. El viento de momento no aparece .

Nos despedimos de Ana y arrancamos a correr a las 8:30h. La Plaza del Pilar nos despide en este arranque.

Los primeros kilómetros van según lo pactado. Vamos cogiendo ritmo y calentando poco a poco. Llegamos al km 5 (ya nos hemos cruzado con Ana por alguna de las avenidas cercanas al Pilar) y primer avituallamiento. Todo en orden y a beber por si aparece el calor. Voy muy centrado en el tema del agua. Llevo 4 geles (km 20, 25, 30 y 35) y tengo la sensación de que en Madrid me pasó factura el no haber bebido lo suficiente y creo que me vinieron mucho peor de lo que yo me esperaba. Si no le metes bien de agua al tema te dejan seco.

Nos vamos alejando del centro de Zaragoza. Pasamos el globo de 4h. Hemos salido prácticamente atrás del todo. De nuevo ganas de mear. Me voy aguantando. A todo esto, se nos "arrima" un tío muy agradable que anda algo perdido buscando la liebre de 3h45´. Le digo que está algo más adelante y que nosotros vamos algo más rápido de lo esperado y que antes del km30 habremos pillado a ese grupillo. Con lo que decide quedarse con nosotros y se pone de charla con Héctor, que va sobradísimo en este arranque.

Llegamos al km 10 en 53:53. Un minutillo por debajo de lo esperado. Bueno, hay que hacer algún colchoncillo por si la segunda mitad (como es normal) sale algo más lenta. La idea inicial, pasar la primera Media Maratón pelín por debajo de 1h55 y la segunda pelín por encima (así acabaríamos en poco más de 3h50).

Llegamos a la zona del Parque Labordeta (el Parque Grande de toda la vida, nos dice nuestro "amigo" Jorge, que es como se llama el fichaje de este Maratón). Aprovecho para parar y hacer "pi-pí". Luego acelerón en una bajada interesante, para volver a juntarme con Héctor y Jorge.

Cae el km 15, la mañana sigue algo fresca y nosotros deambulamos por el parque de un lado para otro. Esto huele a relleno de kilómetros en zona que no moleste a la ciudad (tipo Casa de Campo en Madrid).

El perfil es muy llano aunque alguna cuestecilla hemos lidiado ya. Aparece un poco de viento y nos vamos protegiendo en un grupito que hemos formado de 8 o 10 corredores. Trazamos así un par de kilómetros y el grupo se va disgregando antes de la salida del parque.

Media Maratón... sorpresa... aparece Moni y las niñas por allí. Animos, avituallamiento, gel, y una sonrisa. Vamos muy bien y encima cuesta abajo. Así que supongo que la imagen que se queda Moni es de que todo va fenomenal (la realidad).

Paso por la Media Maratón: 1h52´56´´

 Tenemos colchón de 2 minutos para la segunda mitad y acabar en las 3h50 que anhelamos.

El ritmo va aumentando poco a poco. Seguimos los tres juntos. Yo veo muy fuertes a mis dos acompañantes. De repente, Jorge que nos dice que ésta es su primera experiencia maratoniana. Me quedo alucinado. El tío va super relajado charlando y parecía que controlaba de sobra el tema. Pues empieza a entrarle miedo por que nunca ha corrido más de 30 kilómetros nos dice.

Le doy algún ánimo y seguimos para delante.

Vamos para el barrio de Sofia y Mario. Por el km25 sé que andarán.
 
 

 
 
 
Efectivamente allí están todos (hasta Daniel, el chico de Rosa que también se ha apuntado a la mañana maratoniana).

Saludo, ánimos. Y a seguir.

He despachado el segundo gel y el ritmo (ayudados por el perfil algo favorable) ha aumentado. Damos unas vueltecillas por el barrio de nuestros colegas maños y volvemos hacia donde jugó Ismael ayer al futbol. De nuevo recibimos sus ánimos y nos disponemos a pasar al otro lado del Ebro para atacar lo más difícil.



 
 
 
 
 
Se acerca el km 30 y de aquí hasta el 35 es una zona fea, fea.

Según pasamos al otro lado del río en el km 29, vemos al fondo al grupo del 3h45. Decidimos ir a por ellos y protegernos del viento que empieza a soplarnos en contra. Héctor que aprieta y se nos va unos metros para acoplarse al grupo, al que llegamos nosotros algo más tarde.

De repente algo cambia en mi cabeza. Me doy cuenta que me tengo que ir frenando dentro de este grupo. Planteo a mis acompañantes la opción de tirar para delante e intentar acercarnos al 3h40. Héctor me quita la idea de la cabeza y me dice que nos quedemos ahí, que vamos bien. Y tanto que vamos bien. Si aguantamos con ese grupo cumplimos de sobra lo esperado.
 
Estamos tres o cuatro minutos en ese grupo. Me sigo frenando. Me encuentro fuerte. Veo el avituallamiento del km 30. Preparo el gel. Compruebo que todos se van dejando caer hacia la izquierda para coger agua, y al fondo veo que en la derecha también entregan agua. Así que me desmarco hacia allí y empiezo a beber el gel mientras tomo agua.

Cuando me quiero dar cuenta, estoy por delante del grupo que ha frenado bastante en el avituallamiento.

¿Por qué no intentarlo ?.

Estamos en el km 30 y me encuentro como si empezara a correr ahora. Esos minutillos acoplado al grupo me han dado cierta recuperación. Estoy fuerte. Pienso que llegar a este kilómetro  (2h38´40´´) y encontrarse así es una gran suerte. Así que me me hago un regalo por mi Maratón número 10…

“ A darle zapatilla hasta que me funda“ .

Hasta donde aguantes campeón.
 
Y menudo lujo me marqué. Ahora lo pienso y me tiemblan las piernas. En plan tiburón,  como si hubiera olido la sangre. Tengo el Maratón 10 al alcance y lo quiero hacer a lo grande. Voy con hambre, con rabia.

Cae el km 31 en 4:41 min..

De repente aparece Héctor detrás de mí preguntándome si tengo prisa. Que grande el tío. Llega con la respiración algo obligada, así que le digo que se ponga detrás de mí que voy fuerte y que aproveche la liebre.

Y el km 32 en 4:42 min… Y Héctor que sigue detrás a piñón.

Y me caliento más todavía. Y el 33 en 4:33 min .

Que siga la fiesta.. el km 34 en 4:35.

Voy desbocado. Pero la boca empieza a resecarse seriamente. Necesito agua. Voy pensando en tomarme otro gel en el avituallamiento del km 35 pero necesito beberme la botella entera. Nos cruzamos con Moni, las niñas y Ana. Les hago señales de que voy a tope y que lo tengo.
 

 
El kilómetro 35 el más rápido… 4:30 min.

Pero falla el avituallamiento. Se han quedado sin botellas de agua. Están repartiendo vasitos de plástico. Tremendo fallo a estas alturas por parte de la organización. Voy entre los 500 primeros y faltan otros 1.000 por pasar detrás de mía. ¿Y el agua en vasitos ya?. En cuanto acerco el vaso a la boca para beber me salpico la cara entera. Aprieto por los lados el vaso y hago una especie de embudo para que no se caiga el agua y al menos pueda beber algo sin pararme.

Lo consigo, pero he bebido muy poco. Decido no tomarme el último gel y aflojar algo. Héctor se ha descolgado uno metros en el avituallamiento.   

Sé que toca sufrir hasta el final. Pero miro el reloj y veo que en el km 35 he pasado en poco más de 3 horas y 2 minutos, con lo que si no pego una gran petada puedo bajar de 3h40 minutos.

Cruzo el Ebro de nuevo y comienza el Paseo de la Independencia. Prácticamente kilómetro y medio de ida (perfil algo favorable) y en el 39 vuelta para arriba para encarar el final en la calle Alfonso y la Pza. del Pilar.

De nuevo los ánimos de mis chicas que me hacen animarme. Tiro de corazón por que ya de fuerzas empiezo a ir justo, pero sin perder la sonrisa por que estoy disfrutando como un “cochino en el barro”.
 
Aunque tengo sensación de ir bastante lento, la realidad es que estoy alrededor de 4:55 min/km. Muy, pero que muy, aceptable para estas alturas de película.

Más adelante los ánimos de Mario, Sofía y los chicos. Y a por el km39. Voy con una sed de miedo y me empiezo a notar agotado. Pero no aflojo.
 
 


Justo en el km 39 hay que hacer un giro pronunciado y volver en sentido contrario al que íbamos. Me cuesta muchísimo girar. Voy con las piernas como palos, pero (sorprendentemente) no hay dolores de ningún tipo. Ni gemelos, ni Aquiles, ni nada de nada. Que maravilla.

Al girar veo que Héctor va pocos segundos detrás de mí. Está aguantando como un jabato. Tiene el 3h40 también a tiro. Y más adelante me cruzo también con Jorge (desde el avituallamiento del 30 no sabía de él). En realidad es él el que me grita para que le vea. “Jesús, máquina” me dice a la que nos cruzamos. Ahí va también muy cerquita del grupo de 3h45. Va a acabar su primer Maratón a lo grande.

Este kilómetro de vuelta por el Paseo de la Independencia se hace duro. Pero llego al último avituallamiento, para dar el último trago de agua e ir a por el premio de la entrada en meta.     

Giro a la izquierda y últimos ánimos de Mario, Sofía, Israel, Rosa y Daniel.

Ya lo tengo. Esto no se escapa.



Zona empedrada para dar emoción al km 41 y tener los tobillos en tensión. Muchísima gente animando. Y al fondo el km 42 y la Basílica del Pilar tras el arco de entrada a la plaza.

Ahora sí que sí, llega el momento de gloria. La plaza está hasta arriba de gente viendo la llegada a Meta y hay que hacer esos 195 metros finales entre un pasillo de gente que te grita y te lleva en volandas.
Veo a Laura, Sofi e Ismael esperándome para entrar conmigo en meta. Y me dan el mejor regalo que podían darme en esta llegada. Que felicidad ir con ellos esos últimos 150 metros. Les voy animando y vamos los cuatro con una sonrisa de oreja a oreja. Mi premio por acabar el Maratón número 10:
 
 
Tiempo final:  3h37´54´´
(a todo esto, menos mal que me estuvieron siguiendo por todo Zaragoza la familia, y Héctor me vio durante los 42.195 m, por que no aparezco en la clasificación oficial. Supongo que algún problema con el chip). Y la segunda mitad del Maratón prácticamente 8 minutos más rápida que la primera. Y como nota a resaltar, un diez mil (del km 30 al 40) por debajo de 48 minutos. Vaya homenaje me di.
 Por cierto, tercer Maratón para Héctor (el "doble" de Chema Martínez, como le llamó Jorge) y por debajo de 3h39´.
 


Como siempre, gracias a mis chicas por acompañarme en este Maratón de Zaragoza. Mi Maratón número 10. Y es que el 10 no podía fallar...