Fundamentalmente, se presentaba el fin de semana como un par de días sin las niñas disfrutando con Moni de relax por tierras segovianas.
Y, de veras, que he (hemos, creo) disfrutado.
Descanso, paseo, cañitas, tapas. Comidas con sobremesa tranquila... vamos, como si estuvieramos de novios!!!.
También corrí. Sí.
Y aunque la idea era intentar forzar un poco y comprobar que tal iban las semanas de entrenamiento pre-Mapoma, la duda de mi estado de forma me hacía ser prudente.
Llevo unas semanas (pocas) pudiendo enlazar cuatro días de entrenamiento como rutina. Pero sé que todavía no es (ni mucho menos) suficiente.
Pero bueno, tras trotar de "globero" a ritmos de 1h55´ en Getafe y Villalba (y disfrutando muchísimo, todo sea dicho, de la compañía de Luis y Javi) había que intentar ir algo más allá.
Tenía la ventaja de que con poquito que hiciera mejoraría. Y el handicap de que esta Media Maratón de Segovia tiene un perfil duro.

En mente, estar entorno a 1h47 (con esto me bastaba). Y ver que tal se encuentra mi cuerpo subiendo un poquito las pulsaciones.
El domingo amanece ideal. No llueve, no hay ni gota de aire. Temperatura buena para correr. No hay excusas para rajarse.
Cerca de la salida nos vamos encontrando con los colegas villalbinos que van llegando (unas máquinas todos), y me voy en busca de Luis y Javi que nos están esperando junto al Cándido.
Fotito de rigor con el Acueducto de testigo. Besito a Moni que me seguirá por varios puntos del recorrido. Y a prepararnos para la salida.
Ellos a su ritmo y yo al mío.
Ellos a su ritmo y yo al mío.
En esta carrera coger un ritmo me parece imposible (o se sube o se baja... pero casi no hay tramos llanos).
Salgo rápido en bajada el primer kilómetro. Empieza el primer tramo de subida hasta el km3. Aguanto. Estamos empezando. Bajada. Llego al km5 (Moni que me manda ánimos) y paso en 24:18 ( a 4:52 min/km). Muy bien, pero con las pulsaciones arriba.
Sigo bajando hasta el Parque de la Alameda. Las pulsaciones que no bajan. Y cuando empiezo la subida hacia el Acueducto y la Catedral, me doy cuenta que hoy va a tocar sufrir un poquito (no he recuperado casi nada las pulsaciones en casi tres kilómetros de bajada... ya me vale).
Total, que a subir... y a sufrir.
Llego a la altura del Acueducto. Nuevos ánimos de mi niña. Y a seguir subiendo. Ahora en busca de la Catedral. A mitad de subida, nuevos ánimos (ahora de KUBALA). Sigo subiendo.
Llegada a la Catedral. Avituallamiento y km10... Paso en 49:23 (a 4:56 min/km de media)... aunque este segundo parcial ha sido algo más lento que el primero: 25:04 (a 5:01 de media).
Beber, respirar.. y un kilómetro para recuperar. Bajada. Paso por el Alcazar, y a seguir bajando.
Llega el km11. Y con él llega la subida hasta Nueva Segovia. 4kms duros. Pues a intentar pillar un ritmo decente y a tirar para arriba.
Las sensaciones no son muy buenas, pero tampoco podía esperar otra cosa. Cae poco a poco el ritmo (5:13... 5:28... 5:42...)
Ya estoy arriba. km15: 1h16´37´´ ( 5:06min/km)... estos últimos 5kms en 27:14 (a 5:23 de media).
Ahora llega el momento de intentar mejorar el ritmo. Casi todo bajada. Voy haciendo cuentas de cabeza. Quedan 6kms (y si consigo sacar una media de 5min/km estaré en el 1h47´que buscaba).
Me dejo llevar por el perfil a favor. No freno las piernas. Las pulsaciones por las nubes.
Cae los kilómetros con parciales "majetes": 4:59... 4:46.... 4:52...
Me planto en el km20 en 1h40´22´´.... ya sólo queda culminar de forma digna.
Parece claro que tengo en mi mano el 1h46´.
Intento no calentarme al final, que hace dos años se me hizo un poco larga la llegada a meta por la calle peatonal que va al Acueducto.
Justo antes de tomar esa calle, nuevo encuentro con Moni (ahora acompañada de María, Valeria y las chicas de Javi... todo tías.... menuda colección). Apoyo, ánimos, fotitos...
Y a por la meta. Pero sin descontrolarme. La cabeza me da para pensar que mañana hay que entrenar para Mapoma y tampoco consiste en dejarnos aquí las piernas.
Meta. Y paro el crono en 1h45´21´´. Muy bien el tiempo... Pero muy cascado física y muscularmente.
Y cuando salgo de la zona de meta, vuelvo hacia donde estaba Moni por una de las calles por las que transcurre la carrera. Y veo allí al fondo a Luis y Javi. Suelto la cerveza que me iba tomando. Y en una mano la medalla de "finisher" y en la otra el bollito de crema, salgo corriendo a por ellos ante la sorpresa de todos los que voy adelantando (y la de ellos mismo que se lllevan un susto de cojones cuando les empiezo a gritar: "Vamos Equipo, que ya llegamos").
Me paro al encontrarnos con Moni y compañía, y María me hace unas fotitos junto a mi niña...

