lunes, 26 de abril de 2010

MAPOMA 2010. "UNA HISTORIA DE AMOR INTERRUMPIDA"

Se acercaba el momento. Hacía dos años que no la veía, pero intuía que nada había cambiado. Aquella primera cita le dejó prendado de tal forma que no se la podía quitar de la cabeza.

Lástima que no hubiera habido oportunidad hasta ahora para el re-encuentro. Durante este tiempo había ahogado sus deseos con otras, pero ninguna le había llenado tanto.

A pesar de todo, no iba nervioso. Estaba seguro de que volver a encontrarse con ella iba ser maravilloso.

La vió.

Como hace dos años, estaba simplemente perfecta.

La cita transcurría dentro de lo pensado. Poco a poco iban intimando. Pero él recibía detalles que no le gustaban del todo. No se encontraba tan a gusto como debiera de estar.

El tiempo pasaba, y no terminaba de cuajar ese “feeling” que antes habían tenido de forma fácil. Todo parecía más forzado. Parecía que se iban poniendo zancadillas mutuamente, y a medida que pasaban los minutos la cita se iba enturbiando.

El se estaba dando cuenta que nada era como se lo imaginaba.

El final de este encuentro estaba cercano. Nada había salido tan bien como él hubiera deseado pero, al fin y al cabo, la había vuelto a ver. Y con eso se quedaba. Con haberla vuelto a ver. Y aunque ya nada iba a ser igual en su relación, él estaba muy contento de haberla vuelto a ver y de haber pasado con ella un rato en común.

Se sentía perdedor. Frustrado, quizá, por no haber tenido el suficiente valor para haber llevado las riendas de este encuentro desde un principio de otra forma. Y preocupado, muy preocupado por las secuelas que esto podía originar y dejar de cara al futuro. Secuelas nada halagüeñas, no sólo en él sino en los que le rodeaban.

Todo había acabado. Y marchaba para casa con esa sensación agridulce de la oportunidad desaprovechada. Pero tal vez no había para más. Tal vez todo se había puesto en contra de su relación. Tal vez el tiempo no pasa en vano. Tal vez el haber estado con otras le daba ese punto de comparación. Tal vez el ambiente que rodeaba a esta cita no era el idóneo.

Daba igual. Había cerrado una página. Era un hasta luego, nunca un “adios” definitivo. El estaba seguro de que volvería a verla. Tarde o temprano se volverán a ver. Pero nunca será ya como antes.

Con estos pensamientos rondando por su cabeza, fue al encuentro con su mujer y sus hijas. Le esperaban deseosas de fundirse con él en besos y abrazos. Le miraban con esos ojos de admiración con los que se mira a aquel al que quieres y admiras. Y se encontraron. Y ni el calor, ni el cansancio, tras este reéncuentro con MAPOMA le impidió disfrutar de ese verdadero reencuentro con su gente.






P.D. Dejando la vena literaria a un lado, esto es lo ocurrido en este Mapoma 2010:


Lo previsto:
- Correr con Javi hasta el km25 a un ritmo de 5:27 min/km (pasando la Media Maratón en 1h55m)

- Se incorpora Luis en el 25 y yo les acompaño a un ritmo menor hasta la salida de la Casa de
Campo, km32. Intentando salir entorno a 2h55m

- En ese punto, tirar solo para delante con la idea de intentar bajar de 3h50m


La Realidad:
- Voy con Javi hasta el km23-24 (él se ha unido a un amiguete, y en la bajada del Parque del
Oeste me acelero poco a poco y les voy dejando atrás. Le busco y él me hace señas de que
tire, que Luis ya está cerca para ayudarle hasta meta). Intento aguantar las piernas pero la
bajada ha sido rapidilla y finalmente le pierdo. Como Moni va a estar con las niñas en Príncipe
Pío, pienso en pararme a darlas un beso y esperar a reincorporarme con Javi. Finalmente las
veo, y me paro a darlas un beso. Retomo camino, y veo a Luis a 100 metros. Javi debe venir
justo detrás mía. Como voy bien sigo a mi ritmo.

- Por cierto, el paso por la Media Maratón en 1h52m42 (un par de minutos por debajo de lo
previsto... bien).

- La Casa de Campo me empieza a poner en mi sitio (hace dos años, en mi primer Maratón, no
me costó tanto). Salgo en el km32 en 2h52m (con lo que a pesar de la dureza de la Casa de
Campo, estoy todavía en posibilidades de alcanzar el objetivo de 3h50m).

- Hasta el km35 consigo incluso recuperar algo las pulsaciones (ya estaba en 180ppm en el
km26). Pero ya voy “tocado”. Paso el km35 en 3h08m (40 minutos para hacer los poco más
de 7 kms que me quedan. Factible todavía).

- El calor me da el golpe definitivo. Deambulo del km35 hasta el 39. Veo a José Carlos y “family”
entorno al 37. Me gritan pero apenas puedo responderles levantando la mano izquierda. Voy
“justito” de verdad (como nunca hasta ese momento).

- Llego a Atocha y sólo voy deseando encontrarme otra vez con Moni y las niñas para pararme
a darles un beso y tomar aire. Ya sé que no voy a bajar de 3h50m, con lo que decido intentar
sufrir lo menos posible. Sigo trotando hasta el km40, y en el avituallamiento decido pararme.
Tomo una botella de agua en una mano y en la otra un vaso de isotónico. Ando durante 200
metros (unos dos minutos) mientras bebo. Vuelvo a arrancar. Paso la Puerta de Alcalá y
encaro hacia la entrada al Retiro.

- Llego a meta trotando. Tiempo final: 3h55m16sg (segunda Media en 2h02m... diez minutos
más que la primera... muy mal).

- Saludo a gente del club en la meta y voy a por la mochila (que la familia espera).

- Al salir del Retiro y volver al encuentro de los míos, me gritan. Es Luis, que va andando con
Javi y su hermano. Me cuenta que Javi se ha medio desmayado en el km39 y que le han tenido
que atender los del Samur. Van andando hasta la meta, con el susto en el cuerpo. Así que, lo
que me faltaba para acabar “jodido” este día.

- Ha sido duro. Muy duro. El peor de los cinco maratones que llevo finalizados. El calor muy alto
(30º a la sombra cuando recogí el coche), pero además con el handicap de que hemos tenido un
invierno de mucho frío y este ha sido realmente el primer día caluroso de los últimos 7 u 8
meses, con lo que el cuerpo no está aclimatado).

- Pero bueno, un Maratón más terminado. Y a sacar conclusiones, que de todo se aprende.


7 comentarios:

  1. 4 horas dando el callo merecen un reconocimiento que no siempre llega. Enhorabuena.

    Espero que el desmayo sólo fuera eso.

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  2. Tú lo has dicho ,amigo; uno más al saco y mas experiencia; es un tópico, ya lo sé, pero el hecho de haber terminado ya es un éxito; a recuperarse y a seguir, nos leemos.

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  3. LANDES, gracias tío... tú también sufriste el MAPOMA de ayer. Creo que la "petada" general de ayer es fiel reflejo del calor que padecimos.

    MANUEL, gracias también. De todo se aprende, y de ayer hay que sacar las lecciones adecuadas. Pero lo que nadie me quitará es que ayer sumé mi quinto Maratón (a pesar de todo).

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  4. JAVI, gracias a ti por afrontar con esta ilusión que has puesto en este primer reto Maratoniano (y dejarme compartirlo contigo). Dia difícil, y prueba difícil para los que debutábais en la distancia. No te quedes con las malas sensaciones de lo ocurrido al final.

    En condiciones normales (sin el calor que de repente invadió Madrid el domingo) hubieras acabado entorno a las 4 horitas (que era el objetivo).

    No te rindas, que has hecho lo más difícil.

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  5. Enhorabuena por otro maratón más pero ya sabes que yo sigo a lo mío ¿para cuándo uno de montaña?

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  6. FERNAN, no te prometo nada... y aunque me quieras arrastrar al MAM, te va a costar...

    De momento, sigo valorando (si las piernas se recuperan bien) el ir a la Carrera de Montaña de la Jarosa en Mayo... (allí nos vemos, ¿no?)

    Un abrazo makina..

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  7. Pues tenía pensado ir pero obligaciones familiares me lo impiden. Este año han modificado el recorrido y parece muy bonito. Si vas, ¡qué lo disfrutes!

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