miércoles, 28 de septiembre de 2016

MARATÓN ZARAGOZA 2016: "MAZAZO ZARAGOZANO"

 Llegábamos a Zaragoza, como siempre, a compaginar el Maratón con la visita a nuestros queridos Monteagudo Bolaños. Y, a modo de resumen, UNA MARAVILLA.

Había aviso de tormentas para viernes noche y domingo por la tarde. Según nos acercábamos hacia allí a última hora de la tarde, el cielo se iba ennegreciendo y el último tramo del viaje por carretera fue ameno contemplando rayos a nuestro alrededor. Rayos que nos iban respetando y que no descargaron ni una sola gota de agua encima nuestra.
Llegada al Hotel, encuentro con los nuestros, paseo y cena por el Centro. Todo correcto.

Sábado por la mañana madrugamos un poquito y nos vamos a ver al Juventud (donde juega Ismael). Mañanita agradable y el Sol que luce en todo lo alto.

Ahora la amenaza para la mañana del Maratón es la del exceso de calor. Así que a beber agua este día previo. Recibo el email de la Organización con los Consejos Previos a la carrera y hacen mucha incidencia en la temperatura para el domingo por la mañana.
Cervecitas para hidratarnos y nos vamos a la “comida de la pasta” que ha organizado Mario en casa. Un lujazo. A comer espaguetis como un loco (con tres combinaciones posibles… habrá que probarlas todas) no sea que mañana fallemos por que falten hidratos de carbono.

Por la tarde a la Feria del Corredor a recoger el dorsal. Un poquito soso el ambiente.

Cenita y a descansar, que mañana toca madrugar y correr.

El despertador que suena a las 7:15h, me preparo y bajo a desayunar a la cafetería frente al Hotel (la misma del pasado año) que abren a las 7:30h. De momento todo sin novedad, como otros años. En el hall del hotel ya hay mogollón de corredores preparados para marchar hacia la salida (me miran raro, como siempre, cuando ven que a esas horas bajo yo a desayunar mientras ellos ya están más que preparados) y por las calles se mezclan otros corredores con jóvenes que vuelven hacia sus casas con un grado etílico importante (muchos, por cierto) y con quedadas de “moteros” que salen hacia Alcañiz para acudir al G.P de Aragón.

Café, tostadas y botella de agua. Todo listo. Vuelvo a subir a la habitación, últimos detalles, despierto a mis chicas (comprobamos que ha venido el Ratón Pérez, que tenía cita con Sofía), besos y para la salida.

8:15h en la recta de Salida y a esperar pacientemente estos 15 minutos hasta el inicio. Estoy muy tranquilo. La temperatura agradable. Todo parece de cara. Comentan por la megafonía que a partir del próximo año este Maratón pasa a Primavera (para evitar tener que prepararlo con el calor veraniego). Confirman la fecha para el 2017 (el 2 de Abril). Así que pensando en la “incompatibilidad” que va a suponer esto con el Maratón de Madrid (3 semanas de diferencia) y sin darme casi cuenta, me veo rodeado de corredores y comenzando la cuenta atrás de los últimos 10 segundos para que empiece mi 12 Maratón (cuarto en Zaragoza).

Arrancamos puntuales. Tengo pensado ir tranquilo e intentar llegar por debajo de 3h50 sin castigarme mucho (organizan la primera edición del Maratón de Alcalá de Henares dentro de 5 semanas y me haría mucha ilusión poder correrlo).

Al minuto de empezar noto una mano en mi espalda pidiendo paso. Es el “globo” de 3h45. Me veo rodeado por un grupo que le acompaña y que me va llevando en estos primeros metros. Me planteo que quizá sea buena idea ir con ellos. Así no tengo que pensar mucho y sólo tengo que ir dejándome llevar.

Pero en el km4 noto demasiado calor. Tanta gente en el grupo hace que no me llegue ni el fresquito del ambiente. Decido echarme hacia un lado y me pongo un pelín por delante de ellos. Les voy escuchando hablar. La liebre va comentando la estrategia y parece que el tío va a hacer una buena labor. Tiene toda la pinta. Esto me va animando a permanecer cerca de ellos, pero fuera del mogollón. Ahora estoy notando una ligera brisa que refresca y se agradece.

Paso por el km5 y el speaker que narra cómo se acerca el grupo del 3h45 en el que van unas 120 unidades. Así no me llegaba ni el aire ahí dentro. 120 corredores apiñados. Yo que casi siempre corro solo. Así que sigo unos metros por delante de ellos. Paso del km5 en 26:56 (a 5:18 min/km). La liebre ya ha comentado que intentará llegar hasta el km 35 entorno a 5:18 min/km de media (ganando unos segunditos por kilómetro y tener algo de colchón para el tramo final del Maratón… debería hacer 5:20 min/km toda la carrera para acabar en 3h45).

Voy un poco forzado a este ritmo, pero los arranques nunca se me dan muy bien y pienso que poco a poco me iré acostumbrando y comenzaré a ir más cómodo.

El tramo del km5 al 10 pasa sin novedad. Sigo por delante del grupo, me he animado en César Alierta y me he despegado algo de ellos, e incluso llego al avituallamiento del 10 unos 15 segundos por delante. Un grupo de chavalillas vestidas de gimnastas (supongo que algún club de la zona) animan este avituallamiento. Que ambientazo que están montando en esta pequeña subida. Me sacan una gran sonrisa (creo que de las pocas que tendré en toda la mañana). Son fantásticas (espero que se hayan llevado el premio a la mejor animación).

Paso por el km10 en 53:23. Voy a 5:20 de media y eso que ha habido un tramo en subidita antes del avituallamiento.
Se me acercan los del globo poco a poco. Del km 10 a 15 circulamos por el Parque Grande y cogemos hacia el Canal Imperial. Una zona que siempre me recuerda a la Casa de Campo en el Mapoma. No hay nadie animando y resulta bastante solitario y aburrido correr por aquí. Me dejo engullir por el grupo del globo y pienso que quizá sea mejor llegar hasta el km25 (donde estarán Moni, las niñas, Mario, Sofia, Rosa e Ismael animándome) acompañado de este grupo. Me quedo en la cabeza del grupo, al lado del globo, para no verme otra vez en el medio y agobiarme.

Paso por el km15 en 1h20´25´´ (estos últimos 5 kms a 5:18 de media) y, sin novedad alguna, por el km20 en 1h46´11´´ (estos 5kms algo más rápidos, a 5:14).

Una vez abandonas estas zonas verdes ponemos rumbo, con un perfil algo favorable, hacia la Media Maratón, donde aprovecharé el avituallamiento para tomar el primer gel (llevo cuatro, con la idea de tomarlos en el 20, 25, 30 y 35).

Paso de la Media Maratón 1h51´12´´ (creo que demasiado rápido y empiezo a notar que mi respiración no es muy cómoda). Sospecho que lo voy a pagar al final.

Cerca del km25 estarán mis animadores. Es mi siguiente referencia. Sigo acompañado del grupo del 3h45. La liebre lo va bordando, que buen trabajo está haciendo. Un ritmo muy uniforme y dando consejos en todo momento a los corredores acerca de lo que nos vamos a ir encontrando.

Estoy llegando a la Plaza Utrillas y al fondo veo a los míos. Me echo a la derecha y me adelanto un pelín. Saludo a la afición.

 
Paso por el km25 en 2h12´30´´. Como el perfil ha sido algo favorable, este tramo ha salido rápido (26:19… a 5:14 min/km). Avituallamiento y gel.

Hacemos un pequeño “tour” por la zona y volvemos a encontrarnos con Moni y los demás un par de kilómetros después.

Me empiezo a notar que voy justito. Esto se va a hacer largo. Me planteo llegar acompañado hasta el km30 y luego aflojar algo (unos 10 segundos por kilómetro pienso).

Nos vamos hacia la zona nueva al otro lado del Ebro. Ya ha avisado hace un rato la liebre del 3h45 que este tramo es el que menos gusta. Algunos le llaman el desierto. Prácticamente no hay nadie por la calle y das vueltas entre grandes edificios en un ambiente desolador. Psicológicamente es un tramo muy duro hasta el km37 que volvemos hacia la ribera derecha del río.

Estamos llegando al km30, saco el gel, cojo botellita de agua. Me echo a la derecha para avituallar tranquilo. Paso por este punto: 2h39´38´´… total, que he llegado hasta aquí con el globo del 3h45 (cuando mi idea era estar en 3h50) y el ritmo medio es de 5:19 min/km (mucho mejor de lo que me podía esperar).

Miro para delante y veo que se me han ido unos metros, así que es el momento de decidir.  ¿Aumento el ritmo unos metros y me engancho a ellos de nuevo? o, como había pensado antes, ¿aflojo un poco y voy a mi ritmo hasta Meta?
No hay mucho que pensar. Les veo irse y me doy cuenta que ni de broma puedo ir a por ellos. Les tengo a 20 metros, pero me cuesta mover las piernas para coger el ritmo de antes.

Mi ritmo se ralentiza. Ciertamente esta zona es desagradable para correr. Van pasando los kilómetros muy despacio. El 31, el 32, el 33… empiezo a pensar que esto va a ser muy duro. El ritmo ha disminuido mucho. No 10 segundos por kilómetro, 20 !!!  Pero noto que no puedo. Esta sensación ya la he tenido en algún otro Maratón. Y esta experiencia es la que me hace seguir tirando para delante. Me he pasado de listo en los primeros 30kms y ahora me he pegado con el famoso “muro”. Estoy completamente “vacío”. Toca sufrir. Y mucho.

Lo que me preocupa más es el susto que van a tener encima los míos. Me vieron en el km27 con el globo del 3h45 y ahora me sacará casi 2 minutos. Y yo no me veo la cara, pero tiene que ser para hacer una sesión fotográfica. Deben estar cerca del avituallamiento del km35, y luego ya me podrán seguir en este tramo final en varios puntos. Tela. 

 Ya les veo ahí al fondo. Me notan “cascado” y sus gritos son más fuertes que nunca. Cómo se lo agradezco (aunque si me ponen una cervecita fresquita ahí me quedo con ellos).

Penando llego al km35. Estos últimos 5kms corriendo en solitario en 28:33 (he pasado de ir a 5:20 a ir a 5:40). Voy tan fundido, y sé que esto ya no se recupera, que decido coger botella de agua en el avituallamiento pero no gastar ni fuerzas en digerir otro gel.

Km36 y 37, el sufrimiento va en aumento. Muchísimo cansancio, las piernas van ya como palos y empiezan a sufrir mucho los pies. Troto la mayoría del tiempo mirando al suelo. El ritmo ha aflojado más. Los kilómetros van cayendo muy lentamente por encima de 5:50 min/km. Voy pensando en que si me paro ya no arranco, así que ni plantearse el andar un rato. Hago cuentas de cabeza intentando calcular mi tiempo final. A este ritmo de trote cansino llegaré al final entono a 3h50.
Y a coger el Paseo Echegaray para hacer tres kilómetros duros de ida y vuelta en un ancho paseo donde Moni y el resto estarán enviándome los últimos ánimos para llegar a Meta. 

La cara de preocupación de Moni es evidente. Pero es que voy “fodido, fodido” (que dirían mis amigos los portugueses).
 
Km38, ánimos, gritos, último esfuerzo. Ya no puedo ni disimular lo mal que voy. Pero esto lo acabo con la táctica del Caballo de Espartero (“por pelotas”). Así que a mirar al suelo y a seguir.

Llego al final del Paseo Echegaray. Cartel del km39. Media vuelta y el Paseo para arriba. Ahora ya si hay mucha gente dando ánimos. Todo el mundo te grita que ya lo tienes y que hay que hacer el último esfuerzo. Y yo sólo pienso en que estoy deseando llegar y que sí, que voy a acabar, que este es mi Maratón número 12, y que lo acabo sin pararme, que lo tengo ahí ya. Apretar los dientes, mirar al suelo y seguir para delante.

Avituallamiento del km40 justo antes de acabar el paseo y girar a la izquierda para afrontar estos 2 últimos kilómetros hacia la Plaza del Pilar. Cojo una botella de agua y un vaso de Powerade. El isotónico va a toda la cara menos a la boca. Mira que es difícil correr y beber de un vaso de plástico. Los últimos 5 kms a un ritmo de 5:55 min/km (29:35). Menuda peregrinación que me he currado. Pero cuando giro a la izquierda y abandono Echegaray es el primer momento en toda la carrera en que siento que lo tengo hecho, que he triunfado. Voy a acabar y me siento muy orgulloso de como he sabido superar esta situación. Llevo 10 kms penando pero mi cabeza ha sido fuerte, muy fuerte. Esa ha sido la clave.


De nuevo mis animadores. Vamos que lo tenemos. Ahora hasta sonrío un poco. Ligera subida, mirar al suelo y deambular hasta el arco de Powerade del km41 (el mismo del km5) en el que el speaker te arenga diciendo que ya lo tienes y que comienza tu último kilómetro.
Un último kilómetro precioso. Y es que cuando giras a tu derecha y te ves en la calle Alfonso I, vallada a ambos lados, todo lleno de público gritándote y aplaudiendo, y al fondo el Pilar. Y tu reventado, deseando llegar. Que sensación más bonita. Que gran premio final. Ya dentro de la Plaza, esos últimos 200 metros donde me esperan mis niñas e Ismael para acompañarme trotando hasta entrar en Meta y hacerme sentir alguien especial.





Tiempo final 3h50´32´´

 

Muchas gracias FAMILIA por haberme ayudado esta vez. Ha sido duro, y seguro que habrá otras tan duras o más que esta, pero es que estamos hablando de correr más de 42 kms, estamos hablando del MARATÓN. Y que conste que no me paré por no desilusionaros, así que los grandes artífices de que acabara fuisteis vosotros, los que estuvisteis esa mañana ahí acompañándome.

Y gracias también a la climatología. Menos mal que no llego a salir el Sol. A pesar de las previsiones, el tiempo acompañó toda la mañana. Nublado, sin viento (gracias por quedarte en casa “Cierzo”), y una temperatura ideal para correr.
 
 

5 comentarios:

  1. Enhorabuena Jesús. Otro más para la saca.

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  2. Muchas felicidades por ese tiempo y haber vencido a esos últimos kms.

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  3. Gracias Alfon. Fue muy duro pero era algo que ya me había pasado. Sufrí la última hora por ser demasiadas optimista los primeros 30kms. De todo hay que aprender.
    Un abrazo

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